Pinturas líquidas
  • ¿Cómo pintar galvanizado con éxito?
    Durante mucho tiempo pintar una superficie de acero galvanizado ha sido una tarea de éxito difícil de garantizar y de una utilidad aparentemente inexistente. Pero hoy en día, el pintado del galvanizado es una alternativa muy ventajosa y atrayente.


    Pinturas en polvo
  • Con la pintura en polvo todas las ventajas son para usted.
    Si usted pinta a nivel industrial o tiene un taller de pintado y no utiliza pintura en polvo, entonces usted le está dando todas las ventajas a sus competidores.


    Pinturas Lusol
  • Sabía Ud…?
    ¿Qué Pinturas Industriales SA fabrica pinturas epoxi aptas para contacto directo con alimentos desde 1984?

  • Historias de LUSOL
    La pared camaléonica.




  • ¿Cómo pintar galvanizado con éxito?
    Durante mucho tiempo pintar una superficie de acero galvanizado ha sido una tarea de éxito difícil de garantizar y de una utilidad aparentemente inexistente. Hoy en día, la gran variedad de pinturas existentes, el conocimiento del proceso de fabricación y el comprender las ventajas que se obtienen, hacen del pintado del galvanizado una alternativa muy ventajosa y atrayente.

    ¿Por qué pintar el acero galvanizado?
    Al aplicar una pintura sobre una superficie galvanizada se está obteniendo:

  • Una duración del galvanizado pintado muy superior que aquella del galvanizado sin pintar.
  • El aspecto estético deseado, sin tener que quedar limitado al gris metálico propio del galvanizado.
  • Una superficie de galvanizado pintada tendrá un efecto sinérgico con una duración en el tiempo prolongada de 1,5 a 2,5 veces superior a la suma de la duración del galvanizado más la duración del recubrimiento.

    AÑOS GALVANIZADO PINTADO =
    (1,5 a 2,5) x (AÑOS GALVANIZADO + AÑOS PINTURA)

  • El galvanizado expuesto a la intemperie en ambientes corrosivos se deteriora con el transcurso del tiempo. La pintura aplicada, dependiendo el ambiente, evita su deterioro, pues el galvanizado solo resulta expuesto en el momento que la pintura falla y es en ese momento que desarrolla su acción anticorrosiva.

  • Además, al pintar una superficie de galvanizado se está teniendo la posibilidad de elegir la terminación con el aspecto deseado, pudiendo de esta manera lograr una decoración acorde al gusto de cada persona.

    ¿Por qué se descascaran muchas pinturas sobre una superficie galvanizada?
    En primer lugar una pintura puede fallar por no ser la adecuada para dicha aplicación. En el caso de los galvanizados debe evitarse la utilización directa de pinturas alquídicas, o sintéticas, ya que puede existir una reacción de saponificación entre la superficie alcalina del zinc y la resina, lo cual la destruye y provoca su fallo prematuro. Este efecto no se ve desde el primer momento ya que inicialmente la adherencia es buena, sino que necesita en general algunos meses, pero finalmente termina sucediendo.

    En segundo lugar, la superficie de galvanizado es sometida generalmente a procesos de pasivación durante su fabricación; esto es así para evitar que durante su almacenamiento en ambientes húmedos previo a su uso, las mismas se pongan blanquecinas por formación de óxidos e hidróxidos generando de esa manera un aspecto indeseable para el consumidor final. En todos los casos debe evitarse aplicar recubrimientos sobre esta capa de pasivación, ya que la misma es extremadamente lisa y poco afin a cualquier clase de pintura, por lo cual siempre se obtendrían adherencias menores a las esperadas.

    En tercer lugar, una superficie galvanizada, expuesta a la intemperie y parcialmente envejecida puede estar recubierta de óxidos e hidróxidos poco adheridos; una capa de pintura aplicada en estos casos no tendrá desde el inicio la adherencia adecuada al estar sobre una superficie suelta.

    ¿Cómo se prepara para pintar una superficie galvanizada?
    El objetivo principal es eliminar la capa de pasivación y los óxidos e hidróxidos sueltos antes mencionados.
    En segundo lugar resulta favorable lograr una superficie áspera. Algunos de los métodos habituales de tratamiento son:

  • Envejecimiento
  • Limpieza con solventes y/o detergentes
  • Ataque ácido
  • Arenado suave.

    El envejecimiento consiste en exponer a la intemperie durante un mínimo de 6 meses antes de pintar. Esto permite la progresiva desaparición por si sola de la capa de pasivación. Es necesario previo a pintar, una limpieza de las posibles contaminaciones ambientales depositadas durante el período de exposición.

    La limpieza con solventes y/o detergentes mediante trapeado permite la eliminación de los residuos grasos y aceites, pero no de la capa de pasivación; además se mantiene la lisura original de la superficie. Mediante la ayuda de una esponja levemente abrasiva puede eliminarse esta capa y mejorar la rugosidad.

    El tratamiento con un producto ácido específico para zinc (solución post zinc), aplicado mediante pincel o trapeado, permite tratar al galvanizado logrando una superficie oscura y áspera, pronta para pintar. En caso de no obtener oscurecimiento importante, esto es indicio de capa de pasivación y se logra un buen resultado con ayuda de una esponja levemente abrasiva; se observa ahora si el oscurecimiento y el producto funcionan como indicador del resultado debido. No es recomendable el uso de productos no específicos.

    El arenado suave resulta siempre el mejor tratamiento aunque el más costoso y debe ser realizado por personal especializado en el tema. Debe tenerse cuidado de no excederse en la profundidad del tratamiento dañando de ésta manera la protección del galvanizado.


    ¿Qué esquema de pintura es apropiado sobre el galvanizado?



    Como se dijo antes, se debe evitar el uso de pinturas de tipo alquídico o sintético directamente sobre el galvanizado. Existen fondos de adherencia para aplicar directamente sobre el galvanizado: los más comunes son el wash primer y el epoxi-isocianato. El wash primer tiene color amarillo característico y debe ser aplicado en espesor muy fino (7 a 10 micras) ya que debe reaccionar con el zinc. Más que una pintura es un tratamiento de la superficie, por lo cual aplicar espesores mayores será motivo de fracaso. El fondo epoxi-isocianato es de color gris y no presenta problemas respecto al espesor aplicado. Sobre estos fondos pueden aplicarse una amplia variedad de pinturas, incluso esmaltes sintéticos. Otros tipos de pinturas pueden aplicarse normalmente y sin necesidad de fondos especiales sobre el galvanizado siempre que el mismo haya sido preparado adecuadamente como se indicó anteriormente. El criterio de elección siempre depende de la exigencia que se le planteará a la pintura, del gasto que se piense realizar y de la dificultad de aplicación que se está dispuesto a asumir. Existen pinturas acrílicas y vinílicas al solvente, de un solo componente, especialmente formuladas para aplicar directamente sobre los galvanizados, de alta adherencia, rápido secado y alta resistencia a la intemperie. Estas mismas incluso pueden usarse como fondo para otros esquemas. Cuando se busca la mayor duración en cuanto a la resistencia química la mejor opción será la de aplicar pinturas de tipo epoxi o poliuretano. Cuando se busque máxima resistencia a la intemperie se usarán poliuretanos. Una alternativa sencilla y obviamente más económica, puede resultar la aplicación de un látex para exteriores especialmente desarrollado para este uso.

    Conclusión

    Resulta muy conveniente pintar superficies de galvanizado para alargar de manera extraordinaria la vida útil de la protección y para obtener el aspecto deseado. El posterior mantenimiento es sencillo. Es imprescindible preparar la superficie adecuadamente previo a pintar; existen varios métodos sencillos para lograr esto. Sin preparación adecuada ninguna pintura garantiza por sí sola el éxito del trabajo. Debe elegirse la pintura conveniente para el resultado esperado. En ningún caso debe usarse sintético directo sobre el galvanizado

    Ing. Quim. Gustavo Vidal González




  • Con la pintura en polvo todas las ventajas son para Usted

    Si Ud. pinta a nivel industrial o tiene un taller de pintado y no utiliza pintura en polvo, entonces Ud. está dando ventajas a sus competidores.

    ¿Cuáles ventajas?

    Le enumero algunas:
  • ¡Un aprovechamiento del producto de entre un 95 a un 98%!
  • Mayor comodidad, no necesita ajustar viscosidades ni realizar mezclas.
  • Facilidad de aplicación, no es necesario entrenamiento previo para pintar exitosamente.
  • Sólo necesita aplicar una sola "mano" en la mayoría de los casos.
  • Hay variedades indicadas para exteriores y con resistencia a los ambientes químicamente agresivos.
  • Amplísima variedad de colores, texturas y efectos de fantasía.
  • ¡No tiene más olor ni solventes inflamables en su planta!

    Pero, ¿Qué es la pintura en polvo?

    Le cuento de que se trata:
    Cuando Ud. compra una caja de pintura en polvo y la abre se encuentra con un polvo de color finamente dividido. Este polvo contiene resinas sintéticas, basicamente del tipo epoxi y poliéster, endurecedores, pigmentos, extendedores y diversos aditivos todos los cuales, brindan a la pintura las propiedades deseadas por Ud. Las principales clases de pintura en polvo utilizadas en nuestra región son las de tipo epoxi, poliéster e híbridas (epoxi-poliéster). Cada una de ellas tiene un campo de aplicación preferente:

  • Epoxi: es la pintura indicada para piezas que han de sufrir agresión química. Tuberías de gas, rejillas de drenaje y objetos en contacto con químicos se pintan con epoxi.
  • Poliéster: de uso para piezas que se expondrán a la intemperie o a la luz solar. Chapas de techos, gabinetes, rejas, muebles exteriores, perfilería de aluminio, etc.
  • Híbrido: es la adecuada para uso general, con ellas se pintan objetos decorativos, muebles interiores, bicicletas, electrodomésticos y demás.

    Vista de la planta de fabricación de pintura en polvo
    con que cuenta LUSOL en Sayago.


    ¿Qué tal es el aspecto que se obtiene usando pinturas en polvo?

    El mejor. Ya sea que pinte con pinturas brillantes, mates, semimates, texturadas, metalizadas o con cualquiera de la gran variedad de efectos disponibles Ud. obtendrá una terminación inmejorable.

    ¿Es más caro pintar con polvo?,

    De ninguna manera. Recuerde que casi el 100% de la pintura que Ud. compra terminará en las piezas a pintar. Con el esmalte sintético líquido por ejemplo, aproximadamente un 40% de lo que compra queda en el objeto pintado, pues el resto son solventes, que se evaporan

    Y ... ¿cómo se pinta?

    A la pintura en polvo también se la conoce como pintura electrostática debido a que se aplica cargándola eléctricamente. Para ello Ud. debe contar con un equipo de aplicación que incluye una pistola que en vez de atomizar la pintura y transformarla en un spray, como ocurre con los esmaltes líquidos, carga eléctricamente a las partículas de polvo utilizando un generador de alto voltaje. Ahora cuelgue la pieza a pintar dentro de su cabina, conecte la extracción, dirija la pistola al objeto y oprima el gatillo. La tenue nube de polvo que sale de la boquilla de la pistola se depositará en su mayor parte en la pieza a pintar. Mueva suavemente su mano hasta que toda la pieza esté cubierta de polvo en forma uniforme.

    ¿Alto voltaje?, ¿No es eso peligroso?

    De ninguna manera si Usted trabaja correctamente. Asegúrese de tener perfectamente conectado a tierra todas las partes del equipo de aplicación y la cabina.
    Además, el éxito del pintado dependerá en gran medida de que las piezas a pintar estén bien conectadas a tierra.

    Bueno, voy entendiendo.... me gustaría pintar la silla de plástico de jardín...

    ¡No!, ...al menos con la pintura en polvo convencional. Debido a que la pintura en polvo se cura generalmente a una temperatura de 180 - 200ºC, no es posible utilizarla para pintar plásticos y otros sustratos sensibles al calor. Su ámbito de aplicación principal son los metales aunque también se puede pintar con ella vidrios y algunas clases de madera. No obstante lo anterior, existen sistemas de pintura en polvo curable con luz ultravioleta (UV) que se pueden utilizar para pintar plásticos y asimismo se vende pintura en polvo semejante a la convencional que cura a menor temperatura, entre 150 - 170ºC.

    Si cometo un error durante la aplicación...¿tengo que tirar todo?

    ¡Por supuesto que no!, recuerde que Ud. está usando pintura en polvo y todas las ventajas son suyas. Si se equivocó durante la aplicación simplemente sopletee la pieza y vuelva a pintar...¡Sin problemas!

    Ahora, a curar las piezas pintadas.

    1. ¿Tengo que utilizar un horno para curar la pintura en polvo?
    Definitivamente si. Ud. necesita un horno capaz de calentar las piezas a 200ºC por 15 minutos. Dependiendo del tipo de piezas que vaya a pintar, muy probablemente sea el horno la mayor inversión que necesite realizar en equipamiento.

    2. ¿Qué tan grande debe ser?
    Solo Ud. puede responder esta pregunta. Todo depende del tamaño de las piezas que vaya a pintar y de la producción en piezas por hora que necesite. Asimismo deberá considerar si va a pintar en tandas o si lo hará en una línea continua.

    3. ¿Qué tipo de horno debo usar?, ¿eléctrico, a gas, o algún otro?
    Tanto el horno de gas como el eléctrico son adecuados, asegúrese sin embargo de disponer de una temperatura uniforme en todo el volumen del horno porque allí radica buena parte del éxito en esta etapa. Los hornos eléctricos del tipo infrarrojo se pueden utilizar pero son difíciles de regular para evitar el sobre horneado.

    Ud. hablo antes de una cabina de aplicación. ¿Es necesaria?

    Imprescindible. Como en los esmaltes líquidos, la cabina evita que el exceso de pintura se disperse por toda la planta. Su fin principal es entonces, la seguridad, ya que se debe evitar respirar el polvo por parte de los operarios. Recuerde además que el polvo disperso en aire puede llegar a ser explosivo en ciertas condiciones. La otra finalidad de la cabina es económica y resulta de su utilidad para colectar la pintura sobrante u "overspray" para su utilización posterior.

    ¿Qué otras operaciones hay que hacer luego de sacar las piezas del horno?

    Solo dejar que se enfríen y ...¡ya están listas para usar! Una obra de arte en sus manos.

    ¿Necesito saber algo más antes de pasarme a polvo?

    Para empezar es suficiente, pero recuerde, la tecnología en pintura en polvo nunca se detiene, así que esté al tanto de las novedades. Nosotros, por supuesto, estamos a su disposición para ayudarlo en su camino hacia la pintura en polvo... hacia el éxito.

    Ing. José Luis Martínez



  • ¿Sabía Ud.?

    ¿Qué Pinturas Industriales SA fabrica pinturas epoxi aptas para contacto directo con alimentos desde 1984?

    En aquella época vino a nosotros un prestigioso bodeguero con una muestra de una pintura europea. La importaba para pintar sus piletas de hormigón y así proteger la calidad de su producto. Y nos planteó el desafío de que fabricáramos la pintura nosotros. Logramos un epoxi que tuvo éxito en todos los ensayos. Se controla que no dé sabor al vino y que soporte la agresión química del vino. Así nació el epoxi cubas vinarias LUSOL EL-6521 color rojo oscuro. Posteriormente incorporamos el EL-6538, color ocre. El fabricar este segundo color tuvo como objetivo generar un mecanismo sencillo para controlar que en los casos que se dan dos manos, la aplicación de la segunda mano, esté dada.
    Este producto es también ideal para revestir el interior de tanques de agua potable: las superficies quedan muy lisas por lo que resultan sanitarias (fácilmente limpiables) y es resistente a los agentes químicos utilizados en limpieza de tanques.



    Historias de LUSOL


    La pared camaleónica

    Un nuevo restaurante, con estilo y productos novedosos abrió sus puertas en la Ciudad Vieja. Los socios eran tres jóvenes exitosos dedicados a la ingeniería. Como buenos ingenieros, tenían un cronograma de instalación que se iba cumpliendo a la perfección. Por precaución frente a cualquier roce, golpe u otros accidentes, se dejó para el final el pintado de las paredes. Habían acudido a LUSOL para que les fabricásemos una pintura brillante en los diferentes colores especiales que requería la decoración. Se asesoraron con nosotros respecto a las técnicas de aplicación y tiempo de secado. Retiraron la pintura con bastante antelación al momento de usarla, de forma de estar seguros de disponer de ella como mínimo una semana previo a la apertura del restaurante. La inauguración estaba prevista para el sábado siguiente, cuando el martes recibimos un pedido urgente de 4 litros de uno de los colores especiales (un tono salmón). Lo hicimos rápidamente en el laboratorio, para colaborar con esos jóvenes, pensando que habían calculado mal el consumo. Para nuestra sorpresa el miércoles pidieron otros cuatro litros del mismo color, ahora en forma urgentísima. Allí nos percatamos que algún problema estaba ocurriendo. Al llamarlos nos contaron que cuando terminaban de pintar quedaba hermoso, pero que al otro día, en una zona de pintura salmón había aparecido una gran nube más oscura. Entonces deciden aplicar a esa zona varias manos más y en eso habían gastado los primeros cuatro litros pedidos. Pero, cuando la pintura secó, allí estaba nuevamente la pertinaz nube más oscura, que cambiaba de color. Ante ese panorama, fui apresuradamente a la Ciudad Vieja, y allí me mostraron aquella pared cuya pintura cambiaba de color. Obviamente no era un problema de la pintura, ya que todo el resto del local estaba impecable. Por la misma razón y por la repetición de manos descarté problemas de aplicación. La superficie había sido preparada. Era claro que el problema debía estar en la pared, ¿pero qué era? Por un rato dudé, hasta que el razonamiento me llevó a una causa. Antes de dar el diagnóstico debía asegurarme; así que fui a una droguería cercana y compré papel pH. Volví y lo apliqué a la pared. Comprobé que la nube en la pared tenía una alcalinidad altísima, lo cual atacaba el pigmento naranja y provocaba el cambio de color. La solución recomendada por el arquitecto era de albañilería: picar la pared, rehacerla, esperar que cure, y luego pintar. ¡Imposible en tres días! La desazón de los jóvenes era total, ya se veían suspendiendo la inauguración, pagando salarios sin trabajar, ensuciando nuevamente todo el local con una nueva obra. Mientras, mi cabeza daba vueltas al problema, hasta que consulté con los técnicos de LUSOL en Buenos Aires, quienes me dieron la solución -que se las voy a contar a Uds. en secreto-. Hicimos una disolución de una resina natural en un diluyente alcohólico y la aplicamos sobre aquella nube camaleónica. Le dimos dos manos y sobre ella pintamos el salmón. Los jóvenes esperaron en el local mientras la pintura secaba. El viernes muy temprano en la mañana me llamaron por teléfono para contarme que la mancha al fin había sido vencida. El sábado hubo lanzamiento, festejo, una experiencia adquirida y una historia para ser contada.

    Jacinto Muxí Muñoz