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El estado del metal y como tratarlo.
Cuando se realiza el recubrimiento de un metal, ya sea por un efecto estético o de protección, es fundamental la elección del sistema de pintura a aplicar y también la preparación adecuada de la superficie. Este último aspecto es el que muchas veces queda relegado por los altos costos de los procesos y el tiempo que insumen, pero se debe tener claro que si no se realizó un adecuado tratamiento de la superficie de nada servirá elegir el esquema de pintura más resistente porque éste estará condenado al fracaso.



Sabía Ud... ¿Cómo corregir algunas patologías de paredes y techos?
Pinturas Lusol en su casa
Queremos compartir con ustedes nuestro stand en la feria de la construcción que se realizó en el LATU entre el 12 y 17 de octubre pasados. Esta vez nuestras pinturas especiales para mantenimiento y finishing industrial cedieron el escenario a nuestra línea de Hogar y Obra.

El estado del metal y como tratarlo.
Cuando se realiza el recubrimiento de un metal, ya sea por un efecto estético o de protección, es fundamental la elección del sistema de pintura a aplicar y también la preparación adecuada de la superficie. Este último aspecto es el que muchas veces queda relegado por los altos costos de los procesos y el tiempo que insumen, pero se debe tener claro que si no se realizó un adecuado tratamiento de la superficie de nada servirá elegir el esquema de pintura más resistente porque éste estará condenado al fracaso.

El sistema de preparación a utilizar dependerá tanto del estado inicial del metal como de la exigencia que deba soportar el esquema final, entre estos estados se pueden encontrar la calamina o capa de laminación, el óxido, suciedad, grasas, defectos de diseño o fabricación, etc. Todo esto se deberá corregir para conseguir que el recubrimiento funcione correctamente.

Calamina
La calamina o capa de laminación se forma en el acero durante su laminación en caliente, se trata de una costra de varias capas de aspecto negro azulado, frágil y quebradiza. Después de formarse sobre el acero caliente se cuartea durante su enfriamiento, las fisuras resultantes provocan la oxidación por la entrada de humedad y oxígeno, lo que hace que la calamina se desprenda. La no eliminación de la calamina antes del pintado provocará en poco tiempo el ampollado o descascarado de la película de pintura por más que ésta sea de la mejor calidad. La utilización de este tipo de metal generalmente llamado hierro negro, por su costo inferior al del laminado en frío, lleva muchas veces por desconocimiento al fracaso del esquema de pintura.

Para quitar completamente la calamina firmemente adherida se utiliza el arenado o granallado en sus distintos grados, otra manera es dejarlo expuesto a la intemperie y una vez que se desprende la capa de laminación es posible quitar el óxido mediante herramientas mecánicas o manuales.

  

Óxido
El óxido aparece en la superficie del metal en forma de manchas rojizas, que pueden variar desde pequeñas manchitas hasta picaduras destructivas del acero.
Cuando el óxido es superficial y está suelto podrá ser removido mediante herramientas mecánicas o manuales, en el caso del firmemente adherido como en el de las picaduras profundas se deberá recurrir al arenado o granallado.

También es posible tratar el óxido, después de eliminar las cáscaras y partes flojas, mediante el uso de soluciones desoxidantes basadas en ácido fosfórico para aplicaciones de poca exigencia.
  

Sales solubles
En muchas oportunidades las sales se encuentran depositadas sobre las superficies que deben pintarse, especialmente en ambientes marinos, zonas industriales o urbanas donde es importante la emisión de gases producto de la quema de combustibles fósiles. Tales sales químicas pueden estar extendidas sobre la superficie de metal en capas tan finas que no aparecen a la vista, el no eliminarlas puede producir fallas prematuras como ampollado y descascarado de la pintura ya que las sales atraen la humedad provocando la corrosión del metal.

Para eliminar las sales se recurre a enjuagues con agua, no siempre es posible la remoción total por lo que se trata de quitar la mayor parte posible para minimizar los riesgos, en casos extremos se puede utilizar el lavado a presión o hidrolavado.

Grasas, suciedad y otros contaminantes
Estos tipos de contaminación, que generalmente se producen durante la fabricación o el almacenamiento, deben ser eliminados completamente para conseguir un buen desempeño de la pintura sobre todo en la adherencia; también es necesario eliminarlos previo al tratamiento mecánico de superficie como el arenado, cepillado, amolado, etc. ya que esto puede llevar a la contaminación en profundidad del metal.

Los métodos empleados generalmente para la remoción de estos contaminantes incluyen: lavado con detergentes, lavado alcalino, limpieza con solvente y lavado a presión o vapor. En el caso de lavado con detergentes o lavado alcalino es muy importante el enjuague posterior.

Superficies previamente pintadas
Las pinturas viejas pueden estar entizadas, cuarteadas, descascaradas por zonas, presentar manchas de óxido o aparentar buen estado y estar frágiles y mal adheridas.

Todas las capas de pintura mal adheridas deben ser eliminadas completamente así como también las que presenten óxido o ampollado, para esto puede utilizarse el arenado o granallado y las herramientas mecánicas o manuales. En el caso del entizado, por lo general, se recurre al hidrolavado como método de tratamiento eficiente. Cuando se eliminan todas las capas de pintura vieja por zonas, es una buena medida el desbastar los bordes para no generar escalones importantes entre la última capa de pintura y el sustrato, esto mejora de manera importante el aspecto final del trabajo.

A la hora de aplicar un nuevo recubrimiento sobre una superficie previamente pintada, es importante el estudio de la compatibilidad entre los sistemas, ya que si ésta no fuera buena se puede llegar a un desprendimiento de todo el sistema.

Defectos de diseño
Por la existencia de este tipo de defectos puede ser que algunas zonas del metal no queden adecuadamente protegidas y esto sea motivo de fallas.

Los más comunes son:

Los lugares inaccesibles como los huecos, que son difíciles de tratar tanto en la limpieza como en la aplicación del recubrimiento.
Los remaches, pernos, roscas o zonas filosas que presentan superficies aumentadas y es común que exista contacto entre metales distintos lo que lleva a un proceso de oxidación acelerado.

En todos los puntos anteriores es necesario el estudio minucioso caso por caso para encontrar la mejor solución de tratamiento, esquema de pintura y método de aplicación.

Defectos de fabricación
Los defectos de fabricación pueden ser fisuras, fallas de laminación, aristas agudas y defectos de soldaduras.

Los defectos en las soldaduras son comunes, pueden ir desde el salpicado y depósito de escoria hasta las soldaduras gruesas y ásperas. En el primer caso para eliminar las salpicaduras y la escoria pueden utilizarse herramientas mecánicas o manuales como la picareta, amoladora, etc. previo a la preparación de la superficie para pintar.

Las soldaduras gruesas o ásperas dificultan la aplicación continua del recubrimiento por presencia de poros, cantos salientes y aristas. Como en el caso anterior se pueden eliminar estos defectos mediante herramientas.

Los poros presentan problemas porque la oxidación se produce dentro de ellos y es muy difícil que la pintura llegue a lo profundo; en estos casos se forzará a la pintura a penetrar mediante el uso de pincel de cerdas duras.

Las fallas de laminación producen en los metales defectos como salientes agudas y rebabas que pueden eliminarse mediante herramientas mecánicas o manuales. Cuando se presentan aristas agudas hay que tener especial cuidado ya que la película de pintura aplicada en esas zonas tiende a quedar muy delgada, lo que deja la superficie más propensa a la corrosión prematura.



Leonardo Quintana



Sabía Ud... ¿Cómo corregir algunas patologías de paredes y techos?

Manchas blanquecinas que aparecen en la superficie de una pared pintada: eflorescencia
Esto ocurre cuando la pintura fue aplicada sobre revoque húmedo o revoque con alto contenido de cal mal apagada. El secado del revoque, se da por eliminación de agua en forma de vapor, que arrastra el hidróxido de calcio del interior hacia la superficie pintada, donde se deposita, causando una mancha. La eflorescencia puede ocurrir, también, en superficies de cemento, fibrocemento, hormigón, ladrillo, etc. Para evitar este inconveniente, basta aguardar el tiempo necesario de secado total de la superficie antes de aplicar la pintura : 30 a 45 días. Las eflorescencias ocasionadas por cal, se corrigen lavando las mismas con una solución acuosa de bicarbonoato de sodio al 5-10%, enjuagando y dejando secar la superficie y repintando.

Manchas con descascaramiento o retardo del secado: saponificación
Se manifiesta por la aparición de manchas en la superficie pintada, con descascaramiento o destrucción de las pinturas al látex o por el retardo indefinido del secado de la pintura a base de resinas alquídicas (esmalte o pintura sintética) y en este caso la superficie aparece pegajosa, pudiendo hasta chorrear aceite.

La saponificación es causada por la alcalinidad natural de la cal y del cemento portland que componen el revoque.
Esta alcalinidad en presencia de cierto grado de humedad, reacciona con la resina y destruye el polímero, ocasionando la saponificación.
Para evitar este problema, debe asegurarse que el revoque esté seco y curado antes de pintar: 30 a 45 días.
Para corregir la saponificación en pinturas látex, se recomienda rasquetear, lijar o cepillar la superficie, eliminando las partes sueltas o mal adheridas y aplicar una o dos manos del sellador antialcalino Lusol, V 1095.

Manchas y retardo en el secado
Cuando se repinta madera con residuos de soda cáustica, utilizada en la remoción de la pintura anterior. Para prevenir este problema, antes de repintar, se debe eliminar por completo cualquier residuo de soda cáustica o similar, lavando la superficie con una solución de ácido cítrico al 2-5% y enjuagar con abundante agua. Una vez seco, repintar. Si el problema vuelve a repetirse, remueva la pintura y siga las instrucciones dadas. Los defectos en cuestión, también pueden ser causados por la migración de ácidos orgánicos o resinas naturales, característicos de ciertos tipos de madera dura. Por ser raros y de difícil solución, en estos casos recomendamos consultar directamente a nuestro Departamento técnico.

Presencia de hongos
Una vez eliminada la causa de la humedad es necesario repintar.

Para ello es imprescindible la eliminación de bacterias, levaduras, hongos y sus esporas.

Pinturas Lusol le ofrece un producto específico para este uso, Fungicida (AUX 1860), ver recuadro aparte "Como usar el fungicida Lusol".





Ing. Quím. Adriana Gamboggi




Pinturas Lusol en su casa.

Queremos compartir con ustedes nuestro stand en la feria de la construcción que se realizó en el LATU entre el 12 y 17 de octubre pasados.

Esta vez nuestras pinturas especiales para mantenimiento y finishing industrial cedieron el escenario a nuestra línea de Hogar y Obra, dando así otro paso para mostrar que también en el negocio de la construcción y decoración, todo lo que se pinta se pinta con Lusol.

Con pinturas Lusol usted puede cubrir cualquier superficie, porque si el producto que busca no existe, Lusol lo formula especialmente para Usted. Hemos desarrollado ya más de 2000 pinturas para usos específicos.

Y ahora lo invitamos a recorrer con imágenes los ambientes que las Arquitectas Leticia Gesto y Bettina Ferster en conjunto con Grey diseñaron, para recrear nuestra casa. En cada uno de los ambientes se utilizaron productos de las líneas que pinturas Lusol le ofrece para aplicar en cielorrasos, paredes, puertas, aberturas, muebles, pisos y techos.
Acompañan las imágenes una lista por ambiente de los productos allí aplicados.

Adelante por favor,